– Sabemos que 7 días después del pico de LH endógena (ovulación), si hay fertilización del óvulo se abre la ventana de implantación embrionaria y que coincide con el día 21 del ciclo menstrual.
– Sabemos que la implantación embrionaria se produce cuando el embrión está en estadío de blastocisto e inmediatamente después de producido el hatching espontáneo.
– Sabemos que para que acontezca la implantación embrionaria, debe de existir una adecuada receptividad del endometrio.

La valoración de esta receptividad endometrial podemos estudiarla mediante marcadores, que pueden ser morfológicos, bioquímico y de expresión genética.
La valoración morfológica del endometrio mediante estudio histológico aun a día de hoy se realiza empleando los criterios de Noyes, que fueron publicados por este autor en la década de los 50 del siglo pasado, no superándose hoy en día esta valoración.
Esta clasificación de Noyes, aunque muy válida, no aporta datos concluyentes sobre la implantación embrionaria, ya que el estudio realizado por un mismo patólogo en una misma muestra con varios días de diferencia, la lectura da una impresión diagnostica distinta, siendo los resultados dispersos lo que no hace válido este método para la valoración de la ventana implantacional.
Valoración bioquímica: no ha demostrado su eficacia predictiva.
Marcadores de expresión genética: basada en la tecnología de micro-arrays, gracias a la cual se pudo describir el genoma humano y podemos analizar miles de genes en una sola determinación o experimento, consiguiendo la lectura de más de 60.000 secuencias de ADN si utilizamos la técnica de hibridación.

El estudio de todos los genes o genómica ha permitido la revolución de las llamadas técnicas Ómicas. Estos estudios lo podemos realizar de forma funcional cuando estudiamos la transcripción de los genes. Metabólicas, con el estudio de metabolitos. Proteómicas si son proteínas las que estudiamos. Bioinformáticas cuando utilizamos desarrollos informáticos que nos hagan entender o interpretar los resultados.

Con la aplicación de estas técnicas Ómicas podríamos llegar a entender o conocer qué endometrio es refractario o receptivo a los embriones.

Actualmente realizamos gran cantidad de test que nos permiten conocer aquellos genes que están asociados a la reserva ovárica, receptividad endometrial y otros estudios tales como las hormonas tiroideas, perfil de citoquinas y estudios inmunológicos que nos ayudan a predecir las probabilidades de gestación.

El conocimiento del conjunto de genes que están implicados o fuesen los ideales para la implantación embrionaria de forma coordinada nos permitiría realizar un gran avance.

Esperemos que nuevos estudios aporten el perfil de los genes que define la receptividad embrionaria.

Dr. Bernabé Hurtado de Mendoza
Ginecólogo,
Especialista en Reproducción Humana