Un año después de que entrara en vigor a nivel nacional la nueva ley antitabaco de España, que prohíbe fumar en público, se observó un efecto en la natalidad, con menos recién nacidos prematuros o con bajo peso, según un nuevo estudio.[1]

Los investigadores analizaron los datos de más de 5 millones de recién nacidos en España entre 2000 y 2013. El estudio incluyó a los recién nacidos antes de cualquier restricción en el consumo público del tabaco, después de la ley antitabaco de 2006 (que respetó espacios de hostelería), y después de la ley antitabaco de 2011 (cuando se amplió la prohibición).

La tasa de recién nacidos pequeños para su edad gestacional disminuyó después de la prohibición parcial que entró en vigor en 2006, informan los investigadores en la versión en línea publicada el 17 de mayoen Pediatrics. Con la prohibición completa, en 2011, la tasa de prematuros y de recién nacidos con peso bajo al nacer también disminuyó.

“La exposición al humo de segunda mano durante el embarazo se asocia con complicaciones de salud que afectan la salud perinatal y neonatal”, dijo el autor del estudio, el Dr. Iñaki Galán, de la Universidad Autónoma de Madrid, en España.

“La implementación de dos prohibiciones de fumar en España (parcial e integral) se asoció con una reducción del riesgo de partos prematuros y de recién nacidos de bajo peso al nacer”, comentó el Dr. Galán por correo electrónico a Reuters Health.

En general, los investigadores encontraron que durante el periodo de estudio el 7,9% de los recién nacidos eran prematuros, el 9,2% pequeños para su edad gestacional y el 7,8% con bajo peso para su edad gestacional.

La prohibición de fumar en lugares públicos se asoció con una reducción inmediata del 4,5% en la tasa de nacimientos prematuros que se mantuvo un año después de que la ley entró en vigor. Igualmente la tasa de recién nacidos con bajo peso para su edad gestacional disminuyó 2,3% inmediatamente, y se redujo a 3,5% un año después de la implementación.

Con la prohibición parcial, los investigadores informaron una reducción inmediata del 4,9% en la tasa de recién nacidos pequeños para su edad gestacional.

El estudio no fue un estudio controlado diseñado para demostrar cómo la prohibición total o parcial del tabaquismo podría influir directamente en la edad gestacional de los recién nacidos o su talla y peso al nacimiento.

Otras limitaciones del estudio incluyen la falta de datos sobre los hábitos de fumar de las madres o si trabajaron fuera del hogar, lo que podría influir en la medida en que las prohibiciones influyeron en los cambios en la exposición al tabaco durante los embarazos.

Sin embargo, es posible que las prohibiciones funcionen de dos formas, limitando la exposición de tabaco a los productos de la gestación en desarrollo, agregó la Dra. Karen Wilson, de la Icahn School of Medicine y el Kravis Children’s Hospital, en Nueva York, Estados Unidos.

“Las prohibiciones en el uso de tabaco no solo reducen el número de lugares donde una mujer embarazada podría estar expuesta, sino que crean un incentivo para que la gente deje de fumar, por lo que es más probable que la madre o su pareja abandonen [el hábito] por completo”, concluyó por correo electrónico la Dra. Wilson, parte de los autores de un editorial adjunto.[2]

 – Medscape – 26 de mayo de 2017.